Fuente: www.abc.es

Ante avería o por mantenimiento, hay que llevar el coche al taller. Pero, ¿sabemos qué documentación aportar, y nuestros derechos y deberes? ¿Y los de los talleres? Los papeles de la ITV, garantías, presupuestos, orden de trabajo… son temas a tener en cuenta.

Papeleo, garantías, derechos y deberes al ir al taller

Hay ciertos aspectos que debemos tener claros al entrar con el coche en el taller.

Nada como estar bien informados para evitar pérdidas de tiempo e incluso disgustos. Por ello, el comparador de neumáticos y talleres Tallerator.es ha elaborado un listado de aspectos clave a tener en cuenta si no queda otra que acudir con el coche a un centro mecánico.

Entre otros, recuerda que podemos llevar nuestro vehículo nuevo al taller que queramos sin perder la garantía de 2 años que tenemos por ley. En ocasiones, dicha garantía es extendida por la marca por un periodo mayor: por ejemplo, si es de 5 años, los 2 primeros son por ley, pero los 3 restantes van por cuenta del fabricante.

Ojo, pues en este supuesto la marca obliga a acudir a su red oficial para realizar el mantenimiento y las reparaciones del coche. De no hacerlo así se pierde la extensión de garantía. También, en los dos primeros años de garantía legal, si queremos realizar una operación en nuestro vehículo en un taller no oficial, debemos exigir a éste que los recambios que utilicen sean de una calidad igual o equivalente a los de origen. Así mantendremos también la garantía en caso de tener que solicitarla al servicio oficial.

El momento ideal

En la actualidad existen aplicaciones para smartphone que indican qué revisar según los km, cuándo hacerlo, cuándo pasar la ITV… También haydiferentes cadenas de talleres o centros de servicio rápido que facilitan medios para recordar cuándo realizar estas operaciones y qué elementos sustituir, e incluso cuál es el precio total del servicio.

Ya en el taller conviene comprobar que disponemos de la «ficha técnica del vehículo», en la que se especifican los datos técnicos del coche (entre otros, número de chasis, tipo de motor, cilindrada, potencia…) Son indispensables para que el taller pueda comprobar los recambios precisos para realizar una revisión o sustituir cualquier pieza correctamente.

Si es mantenimiento periódico, es importante conocer qué puntos o elementos van a revisar o sustituir en (filtros, pastillas de freno, neumático…) Según los km del coche, serán necesarias diferentes acciones correctoras, algo que normalmente podemos comprobar en el libro de mantenimiento.

Indicando qué trabajo queremos que realicen, el centro mecánico tiene que confeccionar una «orden de trabajo» o «de reparación» donde especificar:

– Datos personales y del establecimiento

– Datos técnicos del vehículo

– Intervenciones a realizar

– Si es posible, cantidades y precios, y total aproximado de la factura

Eso sí, pueden surgir imprevistos en la intervención que no se puedan precisar de antemano. En ese caso, el establecimiento tiene que informar de todo aquello que no hubiese sido indicado en la reparación, pidiendo autorización firmada al propietario para proseguir con el trabajo en el coche.

También tenemos derecho a solicitar las piezas sustituidas en la reparación haciéndolo saber por adelantado y que se indique en la «orden de trabajo o reparación». El último trámite de esta serie es la firma de autorización y la de la empresa, con copia de la «orden de trabajo o reparación», que sirve de justificante de depósito del vehículo y da derecho a la retirada del coche al finalizar los trabajos, indicando cuándo recogerlo.

Explicaciones y pruebas

Terminado el trabajo, el centro mecánico ofrecerá una buena calidad de servicio si explica qué ha realizado sobre el vehículo con un lenguaje adaptado a nuestros conocimientos y, si fuese necesario, con una prueba dinámica del automóvil reparado.

La factura de reparación debe indicar los conceptos y materiales aplicados con la consiguiente mano de obra y precios. Es la garantía de la reparación, tiene validez para 3 meses o 2.000 km recorridos, y cubre tanto el material como la mano de obra.

En ocasiones, dicha garantía es mayor, pues el fabricante del material o el establecimiento la amplían. Por ejemplo, hay centros que la ofrecen de por vida en el concepto «mano de obra», mientras que los fabricantes pueden ofrecer 2 o 3 años en la de material (por ejemplo, en la batería). En cualquier caso, la garantía será válida siempre y cuando no haya intervención de terceros. No obstante, para cualquier discrepancia con el establecimiento, estos están obligados a disponer y entregar hojas de reclamación al solicitarlas para ejercer nuestro derecho a interponer una queja en el plazo máximo de 2 meses desde la entrega del vehículo.

Fuente del artículo: www.abc.es

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